En cuanto a las grasas, señalar que proporcionan energía, transportan las vitaminas y mantienen el plumaje sano y brillante. Las fuentes principales de grasas son el girasol, el cáñamo, el maní, el lino, la colza o el sésamo
Las vitaminas son esenciales para la vida y se requieren muy pequeñas cantidades para el normal funcionamiento del organismo. Se administran a través de las frutas y verduras frescas, huevos, derivados lácteos y suplementos vitamínicos. Los minerales, al igual que las vitaminas, contribuyen al normal funcionamiento y, además, colaboran con el desarrollo de los huesos. Se hallan en frutas, vegetales, huevos y derivados de la leche.
Las semillas no proporcionan todo lo necesario (calcio, yodo, hierro, cobre y manganeso) por lo que son necesarios los suplementos vitamínico-minerales. Pero, si hay un elemento indispensable en el desarrollo de cualquier ave, y en general en la de cualquier organismo, ese es el agua, que debe estar a su disposición permanentemente.
Para que un ave disfrute de su comida es necesario llevar a cabo una serie de recomendaciones básicas. Es importante limpiarle el plato donde recibe el alimento, así como el recipiente en el que bebe. Además, hay que lavar las frutas y verduras que se le proporcionen para eliminar restos de pesticidas o productos químicos pero lo que es más importante es proporcionarle las semillas apropiadas para cada tipo de ave, lo que contribuirá a mantener una dieta completa y balanceada.
La muda es el proceso que consiste en la sustitución del plumaje más antiguo y deteriorado por otro nuevo y en mejores condiciones. El periodo de muda lleva consigo un desgaste que habrá que suplir con una dieta más rica en grasas, proteínas, hidratos de carbono vitaminas y calcio. Esto ayudará a que el proceso no debilite demasiado a tu compañero. La muda puede ser gradual o rápida. En el hemisferio norte, las aves suelen mudar entre julio y septiembre, coincidiendo con los meses de mejor tiempo, pero como se trata de animales de compañía que pueden estar viviendo en un ambiente en condiciones controladas, el periodo de muda no está atado a unas fechas marcadas.
Si observas que tu mascota tiene dificultades para deshacerse de las plumas o, simplemente, quieres facilitar la muda y hacerla más rápida, se puede optar por una serie de medidas o trucos. La humedad del ambiente y del plumaje favorecen que el ave se atuse y acicale con más frecuencia ayudando a quitar las plumas muertas y acelerando el proceso. La manera más factible de humedecer el plumaje del pájaro es rociando con un pulverizador dos veces por semana durante la muda el cuerpo del animal.